Santa Hildegarda de Bingen nos recuerda que la verdadera salud surge cuando el cuerpo, el alma y la creación viven en armonía.
En su visión, la enfermedad no es solo una dolencia física, sino también una señal de desequilibrio interior, espiritual o emocional.
Curar, entonces, no significa sólo aliviar el dolor, sino restaurar la armonía que Dios puso en nosotros.
Este foro nace como un espacio de encuentro y aprendizaje compartido —un camino donde todos damos y recibimos.
Aquí cada palabra, experiencia o reflexión puede convertirse en semilla de sanación.
Aprenderemos juntos a reconocer los dones que la naturaleza nos ofrece y a cuidar el alma con la misma atención con que cuidamos el cuerpo.
Te invitamos a comenzar este recorrido compartiendo:
¿Qué significa para ti vivir en equilibrio entre el cuerpo y el alma?
¿Cómo lo aplicas —o te gustaría aplicarlo— en tu vida cotidiana?
Que este primer hilo sea el inicio de una comunidad guiada por la luz de Hildegarda: sabia, compasiva y abierta al intercambio generoso de conocimiento y fe.